RAL Online Jan. 20, 2018 - 896 Views

Sobre La Reforma de La Gestión Pública

La necesidad de la reforma de la gestión pública acaba de ser abordada en un informe dei Comité de Gestión Pública de la OCDE (PUMA, Junio de 2001). En dicho documento se plantean algunas preguntas ciertamente interesantes: ¿cómo pueden prepararse los Gobiemos de la mejor manera para los retos que supone la reforma?, ¿cómo puede el sector público de- sarrollar una cultura sensible al cambio?, ¿qué clase de líderes se necesi- tan?, ¿cuál es la mejor forma de comunicación entre los Gobiemos y los ciudadanos? o, ¿cómo pueden evitar los gobiemos la “fatiga de la reforma”? Son cuestiones complejas y delicadas a las que se debe intentar buscar soluciones desde el pensamiento plural, abierto, dinâmico y comple- mentario. De lo contrario, aparecerá la fácil posición dei pensamiento único que divide maniqueamente el escenario entre ganadores y perdedores, estableciéndose, como dice la OCDE, un escenario más propicio para el conflicto que para el éxito.

¿Cómo se puede, pues, buscar un acuerdo, no sólo sobre los objetivos de la reforma sino sobre las ideas comunes y valores que la presiden? Se trata de una cuestión, como senala el informe de la OCDE, que preocupa a todos: gobemantes, funcionários, empresas, universidades, organizacio- nes sociales y ciudadanos en general. Ciertamente, no existen soluciones

Revista de Administração Local, n.° 193; Janeiro - Fevereiro 2003 “a priori”: es necesario trabajar sobre cada realidad nacional, aprender de la experiencia, buscar el entendimiento y conseguir que los objetivos be- neficien a todos los miembros de la sociedad.

La OCDE también se pregunta en este documento el por qué de la reforma de la gestión pública. La respuesta es clara: profundizar en la sensibilidad social dei gobiemo. Hoy parece que la gente exige a los Gobiemos más calidad en su actuación y menos coste burocrático. Es decir, hacer más con menos, algo que es posible, siempre desde parâmetros de austeridad y dignidad, lo que es muy distinto de la miséria y de la desatención social por motivos de eficacia económica. Hoy se demanda, nos guste o no, mejores y más ágiles servicios públicos. Hoy la gente expresa sus necesidades colectivas e inquietudes públicas en el marco de unas sociedades cada vez más diversas, más plurales, más complejas y más fragmentadas. Y, por otra parte, no se debe olvidar que hoy, en términos generales, los ciudadanos disponen de más conocimientos que antes, lo cual plantea nuevas oportunidades y nuevas expectativas. Hoy, como reconoce el documento de la OCDE que ahora comentamos, el ritmo de los câmbios es permanente por lo que los Gobiemos y las Administraciones no pueden dormirse a partir de un cuadro fijo de soluciones. Hoy, es necesario que los Gobiemos y las Administraciones dispongan dei hábito de la escucha continua de las siempre nuevas inquietudes sociales. Pero no solo es suficiente la tarea de la escucha o la consulta. Lo decisivo es adelantarse en la determinación y selección de políticas y, así, proponerlas en el momento adecuado.

Uno de los objetivos de las reformas de la gestión pública en marcha en tantos países dei mundo es precisamente restablecer la confianza de los ciudadanos en la Administración y en el Gobiemo. Es esta una cuestión compleja que no se resuelve sólo cuantitativamente sino que tiene una dimension cualitativa esencial, pues el ejemplo de políticos y altos funcionários es capital. Sobre todo, en lo que se refiere a la vertiente ética y en lo atinente a la cercania de los responsables públicos en relación con las necesidades reales de la ciudadanía. En este sentido, además, como senala el documento de la OCDE que ahora glosamos, los Gobiemos deben adoptar un enfoque proactivo para la resolución de los problemas, anticipándose a las necesidades colectivas y mudando, cuando sea necesario, la forma de negociar para resolver los asuntos de la ciudadanía. Es necesaria, pues, más democracia, más transparência y más facilitar la libre elección de servicios a los ciudadanos.

El documento de la OCDE también nos advierte sobre la necesidad de que los Gobiemos comuniquen bien sus mensajes a los ciudadanos. Es más, el Gobiemo, según la OCDE, debe aprovechar las oportunidades para comunicarse personalmente con los ciudadanos a través de las nuevas tecnologias y los nuevos foros de comunicación.

Como es sabido, los regímenes democráticos son regímenes de opini- ón. Los valores de transparência, pluralidad e independencia informativa son componentes estructurales de las nuevas políticas. Las llamadas a la libertad, a la participación, a la cooperación, a la autonomia de los ciudadanos, de los individuos, como objetivos últimos de la acción política, serían vanas si no se estableciesen sobre el marco previo de las libertades formales que configuran los mecanismos o espacios democráticos de participación y libertad, y carecerían de sentido si no se fundamentasen en una información transparente, veraz, plural e independiente.

La madurez democrática de una sociedad, pasa necesariamente por la riqueza y pluralidad informativa. Las nuevas políticas se caracterizan por su estricta neutralidad informativa en lo que a condicionamiento de la independencia de los medios se refiere, y por la defensa y promoción de la pluralidad informativa real, velando por el mantenimiento de las condiciones de competencia. Sólo una sociedad informada puede ser libre. Y cu- ando en los tiempos presentes el acceso y el control de la información se perfila dei modo más claro como un instrumento de poder, la democratiza- ción de la vida política exige el libre acceso a fuentes plurales de información.

Pero en otro orden de cosas, las nuevas políticas deben desempenar una acción positiva de transmisión a la opinión pública, a los ciudadanos, de su discurso político, asumiendo una función pedagógica, como medio de enriquecer el discurso democrático. Cuando el escenario político ha estado dominado por los discursos de carácter ideológico, en muchas ocasiones reduccionistas, y siempre concibiendo las ideas prioritariamente como instrumentos de lucha política, desde las nuevas políticas deben con- cebirse las ideas como instrumentos para una mejor comprensión de nues- tra propia realidad. Algunas reformas, precisamente las más profundas, las que afectan a la cultura democrática, sólo son posibles desde este pre- supuesto. Cierto que este modo de abordar la cuestión tiene una indudable dimensión política, ni más ni menos que la de promover condiciones que permitan a los ciudadanos un ejercicio más profundo y autêntico de su libertad.

Las nuevas políticas traen consigo una particular exigencia de pedagogia política. En el desarrollo de sus políticas, los Gobiemos deben atender de modo muy particular a la comunicación con el entorno social, con toda la sociedad.

No se trata de una labor de adoctrinamiento, de una conversión ideológica, sino de transmitir los valores de que aqui venimos tratando. El respeto a las posiciones ideológicas, a los valores que individualmente cada ciudadano defiende, debe conjugarse con la insistência en la llamada a abrirse a la realidad de las cosas, y a su complejidad, haciendo ver que las soluciones simplistas no son soluciones, que la prudência es una buena guia en las decisiones políticas, y que esta no está renida -antes al contra- rio- con las metas sociales ambiciosas; que importa más el trabajo serio y consolidado que los gestos superficiales y sin fundamento, que bajo la apariencia de progreso esconden un progresivo deterioro de la vida económica y social e incluso de la ética, que nunca tardará demasiado en poner- se en evidencia.

Es cierto, como senala el documento de la OCDE que el papel dei Gobiemo en una sociedad en permanente transformación también está sometido a profundos câmbios. Es cierto que hay evidentes pérdidas de situaciones de monopolio. Es cierto que la globalización es una realidad que trae consigo una mayor interdependencia. Todo esto es cierto. Pero no lo es mènos que, en este contexto, el Gobiemo sigue siendo la única instancia pública que puede seguir promoviendo el libre ejercicio de los dere- chos fundamentales para todos y cada uno de los ciudadanos. Y, para ello, es necesario mentalidad abierta, metodologia dei entendimiento y sensibi- lidad social.

En otro orden de cuestiones, la OCDE, en el documento que ahora glosamos, se plantea las lecciones aprendidas de la reforma de la gestión pública. Y una de las lecciones más importantes que nos ofrece la experiencia es que es necesario conocer mejor las necesidades colectivas de los ciudadanos. Además, resulta que hoy en dia la mayor parte de la reforma de la gestión pública no se desarrolla con la deseable anticipación, sino como respuesta a las crisis que surgen cuando estas necesidades no han sido satisfechas. Por eso, en este punto, el desafio de los Gobiemos es el alejamiento de las versiones oportunistas; y orientarse hacia reformas de mayor calado estratégico, con perspectivas de más largo alcance y estableciendo tácticas para obtener resultados a la vez que comunicando sus ideas y los resultados obtenidos. Es necesario, pues, elegir objetivos, y medir los resultados, pero sin que la eficacia elimine la dimensión social que necesariamente deben caracterizar a los Gobiemos.

Además de consultar con frecuencia a los ciudadanos, es necesario contar con el apoyo de los ciudadanos sobre los intereses y objetivos de la reforma de la gestión pública. Obtener el apoyo de la ciudadanía para la reforma, dice la OCDE, significa no sólo escoger una agenda que interese a la gente, sino también ganar la confianza de los ciudadanos para que las acciones dei Gobiemo lleven a resultados positivos.

tema de la reforma y modemización administrativa, habría que senalar que comunicar la necesidad de la reforma supone transmitir los valores y metas que presiden el entero proceso de la reforma. La transmisión de los valores ayuda a crear una conexión razonable con la gente y a superar las versiones burocráticas que, en ocasiones, caracterizan la actuación de los propios funcionários. Transmitir y comunicar el proceso de la reforma o de la modemización ayuda igualmente a los funcionários a entender su papel en el programa.

Para la comunicación, es necesario insistir en que debe utilizarse un lenguaje sencillo y llano que rehuya todos los términos excesivamente técnicos. El mensaje de la reforma, como dice la OCDE, debe ser claro, indicando los costes potenciales y los inconvenientes, sin excederse en las promesas y centrándose en los logros obtenidos.

Las reformas, como también senala el documento de la OCDE, deben buscar un cambio a largo plazo en el comportamiento dei Gobiemo a través dei cambio en la denominada cultura organizativa. Se puede hacer introduciendo incentivos en los esfuerzos de la reforma, de tal manera que los trabajadores dei sector público obtengan determinados reconocimien- tos si consiguen resultados. Además, deben conducirse estos programas fomentando la cooperación y desde una perspectiva global y general. Es necesario intentar que los funcionários colaboren en la reforma emprendi- da para lo que se deben comunicar las expectativas, subrayar las oportunidades que supone la reforma, crear un liderazgo para el cambio, recompensar los câmbios y ofrecer a los funcionários la formación y ayuda que necesiten para se capaces de entender el sentido de las reformas.

Aunque como se ha dicho, mientras haya Administración y Gobiemo, siempre habrá necesidad de reformas, la verdad es que, a veces, se produ- ce una cierta fatiga en los reformadores y en el conjunto de la función pública. Para combatir este cansancio, nada mejor, como senala la OCDE, que gratificar las actuaciones innovadoras y sensibles a los câmbios y comunicar los êxitos obtenidos. También me parece dei mayor interés en este tema, la necesidad de contar con verdaderos líderes para conducir estos procesos de reforma y modemización de la Administración pública. Así, como senala el documento de la OCDE, la reforma dei sector público está permitiendo el surgimiento de nuevos y más flexibles líderes.

Finalmente, ante la pregunta: £a dónde vamos? conviene pensar que como senala el documento dei Comité de Gestión Pública de la OCDE (PUMA), los Gobiemos deben aprender a continuar explorando y experimentando con nuevas formas de trabajo. Por supuesto, pero sin olvidar que el Gobiemo no es un fin en si mismo, sino una institución al servicio de los ciudadanos que debe acrecentar su compromiso para que todos los ciudadanos puedan ejercer en mejores condiciones todos y cada uno de los derechos fundamentales.

 

 

Jaime Rodríguez-Arana
Catedrático de Derecho Administrativo Director dei Instituto Nacional de Administración Pública

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